5 veces cuando la humanidad casi se enfrenta a un apocalipsis nuclear

En los últimos meses de 2015, el mundo entero vio momentos de tensión entre algunos países, lo que llevó a especular sobre un posible conflicto a escala mundial; en otras palabras, estuvimos cerca de presenciar el comienzo de una Tercera Guerra Mundial.

El gran problema con que algo así suceda hoy es que algunas naciones tienen un arsenal nuclear considerable que podría desplegarse en cualquier momento. El uso masivo de tales bombas podría tener resultados catastróficos, y los escenarios post-apocalípticos que vemos en películas y juegos podrían hacerse realidad.

Sin embargo, el riesgo de que todo explote no es tan actual: los ánimos ya eran altos en el período de la guerra fría, cuando el mundo se acercaba a un gran conflicto. Es por eso que hemos preparado una lista de cinco situaciones en las que la humanidad casi ha sido testigo de un apocalipsis nuclear. Compruébalo:

5 - Un problema técnico peligroso (1961)

La década de 1960 fue delicada en lo que respecta a la política: el mundo estaba polarizado entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, y las dos naciones no eran particularmente amigables entre sí. En 1961, mientras la población seguía la noticia del nacimiento de John Kennedy Jr., el ejército de los Estados Unidos se preparaba para bombardear Rusia.

La razón fue la caída en la comunicación entre todas las unidades de NORAD, la agencia de defensa aeroespacial de EE. UU. La conclusión inmediata de los militares fue que la Unión Soviética estaba atacando, ya sea a través del sabotaje del principal sistema de defensa de Estados Unidos contra posibles lanzamientos de misiles nucleares.

Mientras Estados Unidos se preparaba para tomar represalias con sus bombarderos cargados con ojivas nucleares, alguien descubrió que había una estación en Colorado que había tenido problemas técnicos, y toda comunicación entre las unidades pasó por ese punto. Al final, no hubo ataque y un solo reactor sobrecalentado podría haber decretado una tercera guerra.

4 - La crisis de los misiles cubanos (1962)

John F. Kennedy y Nikita Khrushchev hablando para evitar que todo el mundo explote

Una de las historias más conocidas de la tensión de la Guerra Fría, la crisis de los misiles cubanos, se produjo en 1962, justo un año después del incidente del NORAD. Esto demuestra que los nervios realmente estaban en la piel en ese momento.

Toda la situación fue el descubrimiento por parte de los estadounidenses de que la Unión Soviética estaba estableciendo plataformas de lanzamiento de misiles nucleares en Cuba, a menos de 200 kilómetros de la costa este de los Estados Unidos. John Kennedy, el presidente de Estados Unidos, ordenó un bloqueo marítimo para evitar que más material aterrice en tierra cubana.

Fueron cinco días de tensa negociación entre el gobierno de los Estados Unidos y la URSS. En una carta, Kennedy incluso dijo que ninguno de los dos países quería hundir al mundo en una guerra que nadie podía ganar que tendría consecuencias catastróficas para toda la humanidad. Se llegó a un acuerdo para que los soviéticos retiraran sus misiles de la isla a cambio de la retirada de los misiles estadounidenses de Turquía.

3 - El incidente en Palomares (1966)

Nadie quería pelear, pero algunas situaciones parecen un riesgo innecesario, como el incidente de la costa española en 1966. Un bombardero estadounidense B-52 estaba volando sobre el borde del espacio aéreo soviético cuando comenzó un proceso de reabastecimiento de combustible a través de otro avión.

Algo salió mal, el avión que estaba suministrando combustible en el aire golpeó el bombardero e inmediatamente los dos comenzaron a estrellarse. Solo había un detalle: el B-52 llevaba cuatro bombas de hidrógeno. Tres de ellos aterrizaron en un pueblo de la región de Andalucía, y dos causaron pequeñas explosiones: no hubo reacción nuclear, por suerte, sino dispersión de plutonio radiactivo allí.

Una de las bombas H rescatadas

La tercera bomba cayó en un río sin detonar, mientras que el cuarto dispositivo solo se encontró dos meses después en el Mediterráneo. La limpieza del material radiactivo nuclear todavía ocurre incluso 50 años después del incidente.

2 - Proyecciones nucleares que salieron mal

Durante los años setenta y ochenta, los Estados Unidos trabajaron duro en lo que llamaron "Juegos de guerra": un software que creaba proyecciones de escenarios que podrían dar lugar a conflictos directos entre estadounidenses y soviéticos. El problema es que este programa mostró algunos problemas técnicos en su funcionamiento, y no fue solo una ocasión.

En 1979, el software envió datos de radar falsos a cuatro comandos nucleares de EE. UU., Mostrando un ataque a gran escala por parte de la Unión Soviética. Afortunadamente, otros radares no tuvieron ningún problema y lograron detener todo el movimiento que se había comenzado a tomar represalias por el presunto ataque.

Un año después, en 1980, el programa volvió a presentar información sobre el lanzamiento de 2.000 misiles soviéticos contra Estados Unidos. El número llegó después de un marcado, que generalmente decía "0000", se convirtió en "0200" y luego en "2000". Los bombarderos ya estaban preparados cuando se identificó rápidamente la falsa alarma y, una vez más, se evitó un ataque estadounidense motivado por un fracaso.

1 - Resaca posterior a la Guerra Fría

Con el aparente fin de la tensión entre Rusia y los Estados Unidos ya en la década de 1990, nada parecía perturbar la tranquilidad del mundo sobre los riesgos de una guerra nuclear. En 1995, sin embargo, un grupo de investigadores noruegos lanzó un cohete para estudiar la aurora boreal.

Black Brant XII: El misil de la discordia

El problema es que las estaciones rusas confundieron el dispositivo con un misil estadounidense, no muy lejos de la realidad, ya que los noruegos en realidad usaban un cohete estadounidense para la prueba, pero advirtieron a los gobiernos de varios países, incluido Estados Unidos. Rusia, de lo planeado.

Aún así, en un lapso, era cuestión de tiempo antes de que Boris Yeltsin contactara a uno de sus generales para activar el sistema de defensa de su país contra los ataques nucleares. Afortunadamente, decidieron esperar y ver la trayectoria del cohete y se dieron cuenta de que no era una ofensiva. Esto muestra que después de décadas de tensión, la resaca de la Guerra Fría todavía estaba presente.