La historia del concurso para elegir la mejor manera de diagnosticar la muerte

Morir no siempre fue fácil. Hoy en día, los avances médicos nos permiten determinar rápidamente cuándo una persona pasa de esto a mejor, pero no siempre fue así. Tenga en cuenta que si tuviera un colapso antes de 1936, estaría en peligro de ser enterrado vivo. ¡Eso mismo! En el curso de la historia, a menudo no fue posible diagnosticar si una persona estaba realmente muerta, y las soluciones encontradas por los profesionales de la salud en ese momento no fueron las más apropiadas.

Incluso tomando diferentes precauciones para evitar que las personas sean enterradas temprano, la Academia de Ciencias de París decidió que era hora de encontrar una forma definitiva y efectiva de identificar a los muertos antes de que llegaran al suelo innecesariamente.

Fue entonces cuando, en 1839, el toxicólogo Pietro Manni decidió realizar un concurso que otorgaría 1.500 francos de oro por la idea que siguió los criterios establecidos por la academia y resultó en la forma más efectiva de identificar si una persona estaba realmente muerta. El concurso se llamó Prix ​​Manni y tomó tres rondas antes de que se eligiera un ganador.

Solución simple

El ganador del concurso fue un médico llamado Eugene Bouchut. Su idea era simple, y para nosotros es muy familiar. Después de todo, eligió un instrumento recién inventado para examinar y diagnosticar enfermedades cardiovasculares y problemas del sistema respiratorio: nuestro antiguo conocido, el estetoscopio.

La propuesta de Bouchut parece tonta incluso hasta nuestros días. Según el médico, el objetivo era usar el estetoscopio para auscultar el corazón. Si no se comprobó el ritmo en 2 minutos, la persona sería declarada muerta. Simple, ¿no?

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Un médico examina a su paciente con el estetoscopio.

Pero no piense que Bouchut llegó a esta idea fácilmente. Afortunadamente para nosotros, los concursantes lo pensaron dos veces antes de elegir un ganador, lo que hizo la selección en tres etapas. Aun así, muchos candidatos han tenido la oportunidad de revelar sus creaciones absurdas; échale un vistazo!

Las ideas mas absurdas

Un médico inglés sugirió verter agua hirviendo sobre el brazo supuestamente muerto de la persona para ver si ella reaccionaría indicando que todavía estaba viva. Otra opción aún más terrible (¡recuerda siempre que existía la posibilidad de que la persona aún estuviera viva!) Era incendiar la nariz.

Un médico alemán llamado Middeldorph sugirió que se uniera una bandera a un poste largo y extremadamente puntiagudo. Esta barra debe clavarse en el corazón del paciente, y si la bandera comenzara a ondear, sería porque el corazón todavía latía.

Además de estas alternativas, algunos competidores han creado objetos para pellizcar y tirar de diferentes partes del cuerpo. En el caso de la pinza del pezón, la idea era provocar una reacción involuntaria que pudiera despertar incluso a los muertos. Otro artilugio para hacer la lengua garantizado que devolverá a la persona a la vida si se maneja adecuadamente.

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Las descargas eléctricas, especialmente en los ojos y los labios, también eran una opción algo popular entre aquellos que creían que las reacciones involuntarias indicarían si el individuo todavía estaba vivo. Y uno no debe olvidar al médico que desarrolló un termómetro en forma de tubo que debe insertarse en el estómago para controlar la temperatura interna del cuerpo.

Las protestas

A pesar de que no había duda de que el método de Bouchut era el más eficiente y probablemente causaba el menor riesgo e incomodidad a los pacientes que aún estaban vivos, hubo protestas.

Muchos practicantes cuestionaron el uso del estetoscopio alegando que los médicos mayores que no escuchaban bien podían cometer errores y no podían determinar con precisión la muerte de una persona. Otros dijeron que habían encontrado casos de personas que estaban vivas pero que ya no tenían latidos.

No debemos olvidar que aquellos que no estaban de acuerdo con la idea de Bouchut son los mismos que no pudieron llevarse a casa 1.500 francos de oro. Esto puede explicar las protestas.