Estudio dice que caminar lento es un signo de envejecimiento prematuro

Un estudio reciente en Nueva Zelanda descubrió que la velocidad de marcha de las personas de 45 años puede dar indicios de la tasa de envejecimiento de sus cuerpos. Las personas que caminan más despacio mostrarían una mayor tasa de envejecimiento, mientras que las que se mueven más rápido estarían en mejor forma y envejecerían más lentamente.

El estudio a largo plazo se realizó con 904 personas de Dunedin, Nueva Zelanda. Todos habían nacido en el mismo año.

Hallazgos de estudio

Los participantes del estudio fueron evaluados durante toda su vida, lo que permitió a los investigadores actuales recopilar datos interesantes. Las pruebas cognitivas aplicadas a personas a la edad de tres años podrían predecir quién caminaría lentamente, todo a partir de datos como el coeficiente intelectual y la coordinación motora.

Los participantes que caminan lentamente hoy muestran signos de envejecimiento acelerado. Sus dientes, pulmones y sistema inmunológico estaban en peor estado.

Además, el área de superficie y el volumen cerebral fueron más pequeños. Hubo menos áreas densas y más lesiones de venas cerebrales pequeñas, lo que indica un envejecimiento acelerado. Curiosamente, en una prueba visual con fotografías, las más lentas también parecían ser mayores.

(Fuente: Pixabay)

Previsibilidad y aplicaciones

Sin embargo, se tomaron en cuenta los hábitos individuales, lo que impresionó a los investigadores es la posibilidad de predicción de edad temprana. Las pruebas de marcha, que calculan la velocidad al caminar y sus implicaciones para la salud, generalmente se aplican a las personas mayores. Y los resultados se conocieron desde una edad temprana, alrededor de tres años.

El estudio allana el camino para que los científicos busquen formas de predecir futuras condiciones de salud desde la infancia y retrasar el envejecimiento temprano. Los tratamientos como las dietas bajas en calorías y los medicamentos como la metformina pueden reducir la tasa de envejecimiento en personas con una tasa alta.

Otro punto positivo es que una vez que las personas están informadas de sus tasas de envejecimiento, las personas pueden elegir tener hábitos saludables mientras son jóvenes.