Si Brasil es secular, ¿por qué tenemos 'Dios sea alabado' en nuestras boletas?

Esta sugerencia proviene directamente de uno de nuestros lectores: Leonardo Reis nos preguntó en Mega Curioso por qué la expresión "Alabado sea Dios" está impresa en lo real, ya que Brasil es un país secular.

Para eso, necesitamos retroceder un poco en la historia. A principios de la década de 1980, la población total de Brasil era de aproximadamente 120 millones de personas. De estos, el 89% pertenecían a la religión católica. Solo el 1.6% de las personas dijeron que no tenían religión, el 6.6% eran evangélicos y el 3.1% se identificaban con otras creencias. Por lo tanto, no es sorprendente que la gran mayoría de la sociedad no se molestó con la inclusión de la frase en nuestra moneda en 1986.

En ese momento, acabábamos de adoptar al cruzado, y el entonces presidente José Sarney solicitó que el Banco Central imprima la expresión en la nueva moneda. Sarney se basó en otros modelos económicos, como los Estados Unidos, que incluían las palabras "En Dios confiamos" en los billetes de dólar.

La expresión "Dios sea alabado" apareció en 1986 en las notas de los cruzados

¿Y el estado secular?

Desde hace algunos años, tal laicismo en Brasil está cada vez más en el centro del debate. Para los defensores seculares, el hecho de que la expresión "Alabado sea Dios" esté presente en nuestra moneda solo demuestra cómo nuestro país todavía está políticamente conectado con la religión.

Desde 1980 hasta hoy, el espectro religioso ha cambiado. El porcentaje de católicos cayó al 64, 6%, según el censo del IBGE de 2010. Los evangélicos ya representan el 22.2% de la población, y el 5% pertenece a otros credos. El número de personas que afirman estar sin religión también ha aumentado al 8%.

En el estado secular, ninguna religión debe interferir con las políticas públicas y sociales. Todos los ciudadanos deben ser tratados por igual, independientemente de sus creencias. Oficialmente, Brasil es un país secular, ya que nuestra Constitución establece la libertad y la igualdad de credos, así como el respeto por las diferentes manifestaciones religiosas.

Sin embargo, lo que vemos es un número creciente de religiosos en posiciones políticas, lo que lleva a sus dogmas a discusiones y decisiones en todas las esferas de poder.

Retirada de expresiones

En 2010, la Fiscalía Federal decidió "comprar la pelea" a los laicos y le pidió al Banco Central que eliminara la expresión "Alabado sea Dios" de las notas reales como una forma de contemplar todas las religiones presentes en nuestro país. La iniciativa vino del fiscal Jefferson Aparecido Dias, quien es católico.

La propuesta, sin embargo, no tuvo éxito. En 2012, el Tribunal Federal denegó la solicitud del fiscal y decidió que el término continuará apareciendo en nuestra moneda. La jueza Diana Brunstein argumentó que la presencia del nombre de Dios en las notas reales no interfiere con el estado secular, ya que su simple cita en la moneda no induce a ningún individuo a adoptar ningún tipo de religión basada en el dinero.

El ex presidente de la República, José Sarney, fue responsable de incluir el término en nuestro dinero.

En ese momento, José Sarney, entonces presidente del Senado, dijo que la solicitud para retirar el mandato era "falta de qué hacer". También afirmó tener "perdón" por los ateos. Desde entonces, el tema ha sido prácticamente olvidado, ya que la relación entre política y religión ha creado otros debates más urgentes dentro de la supuesta secularidad del estado brasileño.

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¿Y tú, querido lector? ¿Qué opinas sobre la presencia del nombre de Dios en nuestra moneda? ¿Crees que el término lastima las definiciones de estado laico? Vota en nuestra encuesta y deja tu opinión en los comentarios.