Ser duro puede ser bueno para la salud, según un estudio

Hoy en día es bastante común leer noticias sobre el famoso bullying y sus consecuencias en las personas que son víctimas de este tipo de violencia. Sin embargo, según The Verge, un grupo de investigadores decidió verificar los efectos de este comportamiento en los acosadores, es decir, los acosadores que aterrorizan a los demás.

Según la publicación, un estudio presentado en una revista científica líder ha demostrado que ser un acosador, especialmente para aquellos que nunca han sido intimidados, en realidad puede traer beneficios para la salud en comparación con las personas que nunca han estado involucradas en ese comportamiento.

Matones puros

Los investigadores encontraron que los "matones puros", es decir, los matones que nunca han sido intimidados, tienen niveles más bajos de una proteína llamada c-reactiva, que indica la aparición de procesos inflamatorios. Esta característica, como explicaron los científicos involucrados en el estudio, podría significar un riesgo reducido de desarrollar afecciones como síndromes metabólicos y problemas cardiovasculares.

En el estudio, los investigadores siguieron a 1, 000 niños de la región de Carolina del Norte durante un período de 7 años. Durante este tiempo, a los participantes se les recogieron muestras de sangre y fueron entrevistados, respondiendo preguntas como si habían sido intimidados en los últimos 3 meses. Este monitoreo permitió a los científicos analizar los cambios en los niveles de proteína c reactiva.

Según los científicos, otro resultado interesante fue que los cuerpos de los participantes que fueron acosados ​​y acosados ​​no mostraron efectos inflamatorios positivos o negativos, mostrando el mismo resultado que las personas que no participaron en dicho comportamiento. En otras palabras, las acciones mixtas (ser intimidante y víctima) parecen contrarrestar los efectos buenos o malos en la salud.

El estrés

Los investigadores aún no han descubierto exactamente qué causa este cambio en los niveles de proteína c-reactiva, pero sospechan que el estrés provocado por el acoso y el abuso puede afectar la forma en que el cuerpo reacciona al estrés a largo plazo. Esto se debe a que estas experiencias violentas pueden liberar dosis de cortisol, una hormona de respuesta al estrés, demasiado pronto y con demasiada frecuencia durante la infancia.

Como resultado, el sistema de respuesta al estrés del cuerpo quedaría desregulado, dejándolo más vulnerable a la inflamación. Sin embargo, los matones puros no experimentan, ni sufren, tal estrés. Por el contrario: los investigadores señalaron que los acosadores disfrutan de un aumento en el estatus social.

Los científicos han dejado en claro que tener altos niveles de proteína c reactiva no necesariamente indica mala salud, pero que este factor debe entenderse como un signo de posibles problemas en el futuro. Además, con el estudio, los investigadores no sugieren que los niños deberían comenzar a aterrorizar a los demás.

Después de todo, hay muchas otras formas de fortalecer el cuerpo contra la aparición de procesos inflamatorios, como practicar deportes, participar en actividades sociales y ser parte de clubes, por ejemplo.

* Publicado el 17/05/2014